Los que viven inmersos en esta situación, saben que ésta no se limita a los técnicos del área productiva. Los responsables de ventas y de servicio al cliente - los que más personas reclutan - pasan por la misma problemática. Conseguir un trabajador con potencial a desarrollar – no decimos calificado - es todo un logro.
Comenzamos a observar este fenómeno a mediados del primer lustro de los ´90, cuando luego del reclutamiento
masivo que se realizó con ocasión de la puesta en marcha del Sistema Privado de Pensiones (AFPs), el mercado laboral, en este caso de vendedores, mostró los primeros síntomas de agotamiento.



